Curso de Periodismo Digital

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Diseñando el periodista digital (I)

Artículo recogido con el permiso de su autor Quim Gil

Al parecer los periodistas digitales nos estamos preguntando qué somos, pero ya con una cierta voluntad de encontrar respuestas. En las últimas semanas la pregunta "¿qué es un periodista digital?" ha salido en las listas del Grupo de Periodistas Digitales (GPD), Enmedi@, J-Liste, la Online News Association y el Online Journalism Report. No acaban de salir respuestas claras, pero sí se van formulando cada vez preguntas más concretas y complejas, lo que ya significa todo un progreso. El debate me pilla en un momento en el que estoy destinandomuchas horas a este tema y a otros relacionados, con motivo del curso de periodismo digital de la UOC. Es poresto que os envío una aportación al debate bastante voluminosa, que repartiré en dos mensajes. Son materialesen bruto, no del todo definitivos, extraídos de su contexto (un temario de curso), por lo que pueden incorporar algunas referencias que pueden resultar extrañas. Mil disculpas, pero es lo que tengo aquí y ahora. Espero que incite ideas y debate.



¿Qué es un periodista digital? La pregunta no tiene respuesta clara, y no sólo por la poca concreción del término
"digital". El propio concepto de "periodista" viene discutiéndose desde hace décadas, especialmente desde la
implantación masiva de la radio y la televisión. Actualmente la definición de periodismo no afecta sólo a los
periodistas digitales, sino a la profesión entera. Hasta hace poco los periodistas eran "los que informaban", "los
profesionales de la información". Pero con la aparición del medio digital estas afirmaciones -cuestionables ya de
por sí- han perdido todo fundamento.

Cualquiera que acceda a Internet tiene capacidad de informar. No es la calidad de la información lo que diferencia
a un periodista. Un periodista malo no deja de ser un periodista y en cambio existen personas con conocimientos
específicos que pueden informar muy bien, sin ser periodistas.

Por lo que respecta a la profesionalidad, si ésta se considera por el hecho de dedicarse profesionalmente y de
obtener unos ingresos, veremos que en la actualidad hay muchas profesiones que se basan en la creación y
gestión de información. Pocas tienen que ver con el periodismo.

Tradicionalmente la componente diferenciadora del periodista respecto al resto de profesionales implicados en la
comunicación ha sido su responsabilidad social. Esta responsabilidad se basa en la libertad de información
formulada en las democracias liberales, la independencia del informador y el derecho de la ciudadanía a recibir
informaciones plurales y veraces. En la otra VIU de este apartado profundizamos sobre la ética periodística, sus
implicaciones y su posible evolución en el marco de la Sociedad de la Información.

A continuación abordaremos las cualidades y los condicionantes del periodista digital en el ejercicio de su
profesión. Veremos que otros profesionales de la comunicación podrán precisar y sufrir las mismas cualidades y los
mismos condicionantes. Pero veremos también que si la aceptación explícita de un código ético era el que
diferenciaba el periodista de sus vecinos profesionales, la evolución de la Sociedad de la Información tiende a
reforzar la importancia de esta deontología periodística.

- Electrónicos, digitales, en línea, en red.

Nos hemos decantado por la denominación de "periodista digital" en detrimento de otras posibles denominaciones.
Ni nos obsesiona la fijación de un único término estandard ni creemos que el uso de otras terminologías sea
erróneo. Pero demos un repaso a cada una de las denominaciones.

El primer término utilizado fue el de "periodismo electrónico", y a él se asocian medios electrónicos ya clásicos
como el teletexto o el diario por fax. Electrónico no es equivalente a digital. Medios como la televisión pueden
considerarse electrónicos aunque mantengan su condición analógica. Hoy, con la perspectiva adquirida,
comprobamos que no es la electrónica lo que distingue a este nuevo periodismo.

En inglés se está consolidando el término "online journalism", sobretodo gracias al empuje de los periodistas en
línea norteamericanos. En los últimos años hemos podido comprobar que el aspecto verdaderamente rompedor del
nuevo periodismo tampoco radica en el hecho de estar "en línea". El ejemplo más claro nos lo ofrecen las
cabeceras de prensa que han trasladado sus contenidos publicados en papel a la WWW, sin que ello comportara la
mínima variación en las rutinas periodísticas de la redacción. También hemos visto "revistas en línea" que
simplemente han trasladado los patrones de la prensa de papel al soporte "online".

Donde sí se están registrando cambios realmente trascendentales es en el "periodismo en red". "En red" no es lo
mismo que "en la Red". El periodista en red rompe con la comunicación lineal y unidireccional de un emisor a un
receptor. El periodista en red está inmerso en un mar de información y está interconectado a fuentes, periodistas,
receptores, interactores, etc. Como veremos, una buena parte de sus rutinas periodísticas no son coincidentes a
las de los periodistas convencionales. Ni siquiera a las de los periodistas convencionales que trabajan y publican
en un soporte digital.

Ateniéndonos al concepto, estaríamos realizando un curso de periodismo en red, pero por el momento nos
conformamos con la denominación de Periodismo Digital, puesto que tanto el paradigma de la Red como el de la
Sociedad de la Información se basan en su carácter digital.

Es previsible que todo periodista acabe procesando la información con herramientas digitales -ordenadores,
cámaras, etc- y publicando en medios digitales -Internet, televisión digital, etc-. Por tanto es previsible que todos
los periodistas acaben siendo "digitales" de la misma forma que todos han acabado siendo "telefónicos" o "fáxicos".
Pero unos podrán trabajar siguiendo unas rutinas periodísticas clásicas adaptadas y evolucionadas hacia el medio
digital. Otros, los periodistas en red, estarán creando y consolidando unas nuevas rutinas propias de un proceso
de comunicación multimedia, multilienal e interactivo.

Veamos cuál será la base de dichas rutinas.

- Los parámetros de trabajo del periodista digital

Hay diversos autores que han definido futuribles perfiles profesionales más o menos relacionados con el periodista
digital. En 1995 Vicent Partal popularizó la imagen del nuevo periodista como un guardia urbano que dirige el
tráfico de la información, dando paso a unos y otros, priorizando la circulación de determinados carriles, siendo un
punto central en la ordenación del tráfico en las autopistas de la información. Dos años más tarde -y en cuatro
días de diferencia- Luis Ángel Fernández Hermana y Alfons Cornella propusieron dos imágenes diferentes que han
influido bastante en la visión del periodista digital.

Fernández Hermana evolucionó el guardia urbano de Vicent Partal y lo convirtió en cartógrafo, aduciendo que en el
medio digital las carreteras y autopistas estaban por construir, y que posiblemente nunca llegarían a estar
establecidas. Por lo tanto, el periodista salía del asfalto y se adentraba en campos, bosques, montañas, lagos y
desiertos de información, ofreciendo un riguroso mapa comunicativo a su entorno.

Alfons Cornella, un buen ejemplo de cómo un no-periodista puede llegar a ejercer de buen informador digital, inició
una trayectoria muy diferente, desde la documentación y la información en el seno de las organizaciones. Y dio
con el infonomista, el profesional que estudiaba las estructuras comunicacionales y diseñaba economías y flujos
óptimos de información.

A la hora de concretar las rutinas del periodista digital tenemos en cuenta estas y otras opiniones, pero sobretodo
nos fundamentamos en la descripción del nuevo entorno comunicacional propuesto en el apartado 2.1 "La
información en la Red". Observando las nuevas realidades que nos ofrece la comunicación en Red podremos
deducir nuevas rutinas que serán imprescindibles para los periodistas en red.

- Rutinas con respecto a las fuentes:

1. NADAR EN INFORMACIÓN
El periodismo clásico parte de la base de que la información es un bien escaso que hay que buscar. El periodista
digital se encuentra justo en el entorno opuesto. Debe localizar todas las fuentes que le interesen, debe procesar
la información que le ofrecen, las debe contextualizar y las debe clasificar por unos criterios de prioridad. También
debe discriminar entre las fuentes originales y las que utilizan información de segunda mano.

2. HAY VIDA MÁS ALLÁ DE LA RED
A la hora de localizar las fuentes no sólo busca las que puede encontrar en la Red, sino que recuerda que hay
fuentes fuera de ella. La recopilación activa de información no digital y su posterior digitalización e introducción a
la Red puede acabar siendo una de las características de los buenos periodistas digitales frente a cartógrafos de
la información e infonomistas, que tienen un carácter más observador y pasivo.

3. SÍRVANSE USTEDES MISMOS
El periodista digital debe ofrecer a su clientela el acceso a todas las fuentes originales que muestren públicamente
sus contenidos, dándoles pie a que amplíen la información si lo desean. No hay motivos para escatimar un enlace
si éste corresponde a una fuente original y aporta contenidos. No hay limitaciones de tiempo ni espacio que nos lo
impidan.

4. LA OPINIÓN DEL LECTOR... Y POR SUPUESTO LA DEL PERIODISTA
En medio de tanta información, un valor del periodista digital se encuentra en su propia valoración de cada fuente.
Un ejemplo: en una información sobre el ascenso de la ultraderecha en Europa es recomendable una lista completa
de enlaces hacia páginas de colectivos de ultraderecha. Pero es la ordenación de enlaces y los comentarios del
periodista a cada uno de estos enlaces lo que da al lector las claves de contextualización de esta información. Y
también las opiniones del resto de lectores, no menos importantes.

5. ASEGURAR QUE CADA UNO ES QUIEN DICE SER
Dado el propio carácter de la Red, cada vez será más importante que el periodista digital compruebe que las
fuentes son en realidad quienes dicen ser. Su selección de fuentes será una garantía para su clientela. Una web
del Partido Socialista de Malasia puede haber sido realizada por cualquiera y puede no expresar las opiniones
oficiales de dicho partido. El comercio digital precisa de comercios certificados, posiblemente el periodismo digital
precisará de fuentes certificadas.

6. CUANDO LAS FUENTES REQUIEREN FILTROS
Atendiéndonos a la posibilidad de personalización de los contenidos, el periodista digital realiza consultas a las
fuentes a petición de los lectores/interactores. La acreditación de prensa tiene como una de sus funciones la
limitación de acceso a las fuentes. Es cierto que millones de personas conectadas a Internet están ejerciendo de
hecho de periodistas e informadores. Pero no es menos cierto que las capacidades de muchas fuentes continúan
siendo las mismas. Un protagonista no puede ofrecer miles de entrevistas en el estreno de su obra. Un político no
puede atender las llamadas de miles de informadores. Aquí hay trabajo para periodistas profesionales.

- Rutinas con respecto a los destinatarios de la información

Sean lectores, oyentes, audiencia, receptores, interactores... el periodista digital tiene una clientela. La función
de su trabajo depende de ellos, trabaja para ellos. Hemos visto que la comunicación en Red permite una relación
con la clientela del periodista que tiene poco que ver con la Comunicación de Masas.

1. UN METAMEDIO REQUIERE METAINFORMACIÓN
La economía del periodismo digital depende en gran parte del aprovechamiento de recursos. Hemos visto que la
Red es un metamedio, y en un metamedio es posible también la producción de metainformación, metacontenidos,
metadatos. El trabajo del periodista digital se optimizará más si trabaja con esta información en bruto que puede
ser susceptible de ser publicada en la WWW, en prensa, radio, televisión o cualquier otro medio de comunicación.

2. PERSONALIZACIÓN DE CONTENIDOS
Esta metainformación le permitirá también personalizar contenidos dirigidos de forma personalizada a individuos o
colectivos.

3. PERSONALIZACIÓN DE FORMATOS
La personalización no sólo afecta a los contenidos en si, sino a su formato digital: versiones aptas para todos los
navegadores, aptas para banda ancha, sólo texto, etc.

4. VERSIONES GRATUITAS Y NO TAN GRATUITAS
Otra ventaja de la producción de metainformación y de su posterior personalización estriba en la posibilidad de
producir fácilmente -o con un bajo coste- contenidos básicos de acceso abierto y gratuito, diferenciados de sus
versiones completas, de acceso no tan gratuito.

5. ANIMADOR DE LA INTELIGENCIA COLECTIVA
El periodista digital que trabaje para un colectivo determinado de interactores actuará como inspirador y animador
de la inteligencia colectiva del grupo. Su habilidad consistirá no sólo en tomar la iniciativa en el proceso de
información, sino en saber canalizar todo el conocimiento que se genere en el seno del grupo. En esta faceta, el
buen periodista digital debe ser un buen infonomista.

6. LOS CLIENTES TAMBIÉN SON FUENTES (Y VICEVERSA)
El periodista digital es un profesional que dedica sus esfuerzos a la identificación de fuentes, la extracción de
información, el procesamiento de contenidos y su publicación. Pero también destina una buena parte de sus
energías interactuando con sus "lectores". Por lo tanto, en su economía de esfuerzos debe conseguir que los
interactores que más trabajo le den sean los que más compensaciones le aporten, ya sea pagando con dinero, con
información, con criterio o simplemente con satisfacción emocional.

7. RECORTAR GASTOS DONDE NO HAY INGRESOS
En cambio, debe procurar que sus lectores pasivos y desconocidos no le generen gastos. Ya que de ellos no
obtiene directamente ni dinero, ni información, ni criterio, ni satisfacción emocional. A menos que nos complazca el
saber que hoy hemos recibido X visitas a nuestra web.

Observemos que este es el planteamiento inverso al de muchos medios digitales actuales, que dedican buena
parte de sus esfuerzos en acumular "hits" -esto es, receptores pasivos desconocidos- que generen ingresos a
través de publicidad, y que luego ofrecen un servicio flojo o mediano a los candidatos a interactor que envían
preguntas u opiniones al buzón electrónico del medio.

- Rutinas con respecto al medio

1. MÁS QUE UN REDACTOR
La Red es un canal multimedia, por lo que los periodistas digitales deben concebir su trabajo desde una
perspectiva multimedia, atendiendo a elementos como el diseño del interfaz y de la estructura de contenidos, así
como la integración de textos, imágenes, sonido, bases de datos, programas, etc. A la práctica esto conlleva un
trabajo en equipo y en red mucho más integrado del que han conseguido los medios convencionales en sus
redacciones y estudios, donde es habitual que profesionales muy diversos trabajen codo a codo, pero en un
proceso en cadena, compartimentado.

2. EDITAR ES PUBLICAR
La Red es un medio de publicación instantánea. Esto altera las rutinas a las que están acostumbrados los medios
periódicos o con parrillas horarias. Y no sólo es instantánea a la hora de publicar, sino también a la hora de cobrar,
lo que condiciona también la perspectiva de negocio del periodismo en una vertiente digital.

3. CERTIFICAR QUE TU ERES TU
Tal y como hemos comentado, la Red requiere sistemas de certificación de identidad. No sólo será necesario que
el periodista digital certifique las fuentes, sino que también acabará resultando necesario que certifique su propia
identidad hacia su clientela. De nada sirve que un periodista digital compruebe que una web es efectivamente del
Partido Socialista Malayo si luego otra persona le suplanta ante su audiencia.

4. GESTIÓN DEL CAOS
La Red tienen una componente de caos continuo, sin final previsto por el momento. Precisamente este caos es
una de las componentes más positivas de la Red, puesto que permite unos grados de libertad de expresión
desconocidos hasta la fecha. El periodista digital integra a sus servicios la capacidad de gestionar este caos y de
ofrecer sus criterios de ordenación a personas que deleguen en él parte de su derecho de inmersión en el caos
informativo.

5. GESTIÓN DE LA INTERACTIVIDAD
La Red es interactiva, y el periodista digital debe buena parte de su existencia a su eficiencia ante esta nueva
capacidad de la "audiencia", inviable en el periodismo de la masas.

6. GESTIÓN DE LA HIPERTEXTUALIDAD
La Red es hipertextual, multilineal. El buen periodista digital también deberá sacar provecho de estas estructuras
de información para ofrecer unos contenidos personalizables, flexibles, ampliables, actualizables, interactivos.

7. GESTIÓN DE LA MEMORIA
La Red se caracteriza por disponer de una capacidad de memoria virtualmente sin límites. El periodista digital debe
trabajar a fondo esta capacidad, de nuevo inviable en los medios tradicionales, a la hora de contextualizar
información, ofrecer backgrounds, utilizar archivos y hacer público el acceso a bases de datos en estado puro.
Esta es la vertiente documentalista del periodista digital, que no sólo ofrece un pez en forma de información de
archivo, sino que enseña a su clientela cómo pescar en las bases de datos.

8. GESTIÓN DE LA MULTICULTURALIDAD
Finalmente, la Red es mundial, lo que comporta que las posibles audiencias son multiculturales y multilingües. Cada
medio digital opta por trabajar sobre una audiencia determinada, y sería una lástima que un buen periodista digital
trabajara bien todos los puntos anteriores pero viera limitada su posible clientela por una simple barrera lingüística.
Algunas temáticas estarán bastante limitadas a un público monolingüe. Otras no.

- Rutinas con respecto a los contenidos

Hemos visto cómo las fuentes, los emisores, los receptores y el canal influyen en las rutinas del periodista digital.
Nos queda por abordar el mensaje, los contenidos.

1. LA VIGENCIA ES TAN IMPORTANTE COMO LA ACTUALIDAD
La capacidad de memoria de la Red puede ejercer efectos contraproducentes en la información digital. Cuando
compramos un medio impreso en el quiosco o cuando escuchamos las noticias de la radio y la televisión sabemos
que la información que estamos obteniendo es reciente. O como mínimo que es la más reciente que nos ha podido
ofrecer tal medio. La Red constituye un flujo continuo de información, no precisa esperar a la mañana siguiente
para ver publicados los contenidos. Pero a diferencia del flujo informativo de la radio y la televisión, que es
substitutivo de las informaciones previas, el flujo de la Red es acumulativo. Publicar una información no implica
necesariamente la eliminación de la información desfasada o su clasificación en un archivo aparte.

Los contenidos de un medio digital deben estar explícitamente relacionados con su fecha de vigencia. En principio
un buen medio digital está ofreciendo contenidos plenamente actuales. Con la información existente en la Red, los
"lectores" desean tener constancia de que la información que están consultando es vigente. "Vigente" no implica
necesariamente que sea "reciente". Una información puede datar del año pasado pero mantener su vigencia
(Pepita es nombrada para tal cargo), pero si la tal Pepita deja el cargo dicha información pierde vigencia.

Ante esto el periodista digital tiene diversas opciones. Mantener la información actualizada en medios digitales que
imitan el sistema de producción de los medios tradicionales es complejo, porque estos sistemas de producción no
están pensados para funcionar en un flujo acumulativo de información.

Los medios informativos pensados para el medio digital tienden a estar configurados sobre bases de datos
interrelacionados, en las que sea posible realizar modificaciones múltiples con una sola instrucción. Bases de datos
que permitan actualizar -siguiendo el ejemplo anterior- todas las informaciones en las que Pepita figura como un
cargo, añadiendo una nota en la que se explique que desde tal fecha Pepita ya no ocupa tal posición.

Obviamente la concepción, diseño y mantenimiento de estas bases de datos debe correr a cargo de periodistas
digitales, que son los que entienden de contenidos informáticos digitales.

2. DISEÑO DE INFORMACIÓN ABIERTA
El diseño de las informaciones digitales tiende a formatos abiertos, en los que sea posible modificar y ampliar la
información. El periodista digital debe de ser capaz de trabajar con este tipo de informaciones abiertas. Continúa
siendo apreciada la obtención del scoop, pero en un medio como la Red la cotización del scoop se deprecia a las
pocas horas. Un día después de su publicación, un scoop debería estar contextualizado, enlazado, comentado e
interpretado. Es tarea del periodista digital organizar esta convergencia de información, opinión, feedback,
interpretación, contextualización y valoración transversal. Para trabajar eficientemente sobre todas estas fuentes
de información es necesario de nuevo disponer de algún sistema de base de datos, puesto que las capacidades del
trabajo artesano tienen un límite.

3. DISEÑO DE INFORMACIÓN POR CAPAS
En muchos casos la información deberá ser diseñada en base a diversas capas de profundidad. Por ejemplo,
disponiendo de una primera capa actualizada pero superficial ofrecida gratuitamente, y de posteriores capas con
acceso restringido de pago. Como hemos dicho, en la Red la rabiosa actualidad pierde valor específico frente a la
profundización, contextualización e interpretación de esta rabiosa actualidad.

4. NO SÓLO DE CONTENIDOS VIVE EL PERIODISTA DIGITAL
Si el periodista digital quiere vivir de su trabajo, deberá plantearse de dónde obtiene sus ingresos. Los costes de
los medios tradicionales están basados en unos parámetros de costes de producción, distribución y publicación
que pierden validez en el medio digital. Estudiaremos más a fondo esta cuestión en siguientes apartados, pero por
el momento avanzamos que el periodista digital, sin olvidar las fuentes tradicionales de ingresos, deberá considerar
otras opciones.

Por ejemplo, opciones que están permitiendo a los informáticos programadores obtener ingresos y compensaciones
directas e indirectas mediante programas freeware o shareware. En la informática, al igual que en el periodismo
digital, los costes de reproducción han cedido su relevancia a los costes de autoría. Por lo que posiblemente los
lectores estén más dispuestos a pagar por los servicios de un autor que por los costes de distribución de su
"copia".

Conclusiones

- Las habilidades que debe tener y administrar un medio digital son muchas, y un buen porcentaje no están
relacionadas con las habilidades necesarias en los medios de comunicación convencionales. Por lo tanto, la
digitalización de los medios convencionales no convierte automáticamente a los periodistas habituados a las
rutinas tradicionales en periodistas en red. Tampoco es necesario que todos los periodistas cambien sus rutinas
para convertirse en periodistas en red. Muchas rutinas tradicionales y muchos perfiles periodísticos tradicionales
continúan en plena vigencia y pueden ponerse al día y evolucionar dentro de unos parámetros de periodismo
unidireccional, lineal y de masas.

- La Red permite la creación de medios digitales formados por una micro-redacción, integrada incluso por una sola
persona. Pero difícilmente una sola persona podrá cubrir todas las habilidades y tareas a realizar. Por ello los
equipos periodísticos reducidos deberán incorporar el sistema de red en su propia organización profesional y
empresarial, buscando alianzas externas, subcontratando tareas, etc. En definitiva, el periodista digital deberá
adaptarse también a las tendencias de la economía digital.

-Estén dentro o fuera de su estructura empresarial, el periodista digital deberá moverse como pez en el agua en
sus relaciones con profesionales vecinos. No hablamos ya de superar las tradicionales tensiones entre redactores,
fotógrafos y publicistas, sino en ser capaces de establecer un lenguaje de trabajo común con documentalistas,
diseñadores, programadores, administradores de sistemas, comerciales, etc. No se puede establecer un lenguaje
de trabajo óptimo con otros profesionales sin conocer los parámetros básicos de sus respectivos trabajos, por lo
que el periodista digital debe incorporar a su formación introducciones a disciplinas vecinas muy diversas.

- Todo lo mencionado en esta VIU caracteriza a un buen profesional de la comunicación digital. Pero lo que
distingue el periodista del resto de profesionales vecinos es la aceptación explícita de un código ético.

En la siguiente entrega entramos de lleno en la relevancia de los códigos éticos para el futuro de la profesión
periodística.

Lecturas recomendadas:

Fernández Hermana, L.A. "De exploradores y cartógrafos"
Editorial de En.red.ando (1997)
http://enredando.com/cas/cgi-bin/editorial/plantilla.pl?ident=252

Cornella, A. "Eureka: es la infonomía, y somos infonomistas"
Artículo de Extra!Net (1997)
http://www.extra-net.net/articulos/en971108.htm

Serra, A. "La comunicación digital como nuevo campo de investigación"
Taxonomía de diversos perfiles profesionales relacionados con la
información, entre ellos el periodista digital realizada por Artur Serra
en el Congresi Internacional de la Publicación Ellectrónica - Maig'98.
http://www.gpd.org/maig98/es/comunicaciocon.html

El papel del comunicador en el nuevo contexto tecnológico.
http://www.blues.uab.es/comunicareradigital/pon7/pon7.htm
Selección de contenidos de las intervenciones de Cristina Ribas,
Virgili Broch, Antoni Esteve, Víctor Puig y Àngel Cortés en el congreso
Comunicar en la Era Digital. (1999)

Otras lecturas:

Bullón, P. "Algo está cambiando. La Prensa ante las nuevas tecnologías"
Interesante artículo que aborda el proceso de adaptación de la prensa
escrita al medio digital y la relevancia de un código deontológico.
http://www.saladeprensa.org/art35.htm

Díaz-Noci, J. "Tendencias del periodismo electrónico"
Informe muy bien documentado, especialmente útil para conocer los
antecedentes del periodismo digital.
http://www.ehu.es/zer/6artdiaz.html

Echevarría, J. "Periodismo electrónico en la sociedad del futuro"
Ha llovido mucho desde la publicación de este texto, pero su lectura es
aún interesante.
http://www.saladeprensa.org/art08.htm

Diseñando el periodista digital (II)

Etica y deontología periodística
en la Sociedad de la Información

Quim Gil *

En la Sociedad Industrial los Medios de Comunicación ocupaban una posición intermedia entre los poderes públicos
y las sociedades democráticas. El "cuarto poder" se definía como una herramienta de control al servicio de la
ciudadanía, que obtenía una información transparente e imparcial a través de los medios y se integraba a través
de la opinión pública. Los medios de comunicación eran, pues, el elemento imprescindible para poder fundamentar
el corolario de la libertad y el control sobre los abusos de poder en las democracias liberales.

No entraremos a analizar la aplicación concreta de estas formulaciones. Baste decir que bajo esta inspiración los
medios de comunicación fueron siempre reacios a la creación de códigos jurídicos que pudieran menoscabar su
libertad e independencia frente al Estado, fomentando conceptos alternativos como los códigos deontológicos -o
códigos éticos- y la autorregulación. Estos códigos recaen en la conciencia del periodista profesional y esta
autorregulación recae sobre la conciencia y la ética de las empresas dedicadas a la información.

En las sociedades democráticas actuales el periodista no es un profesional sin más. Su actividad informativa tiene
una trascendencia social reconocida y explicitada en el reconocimiento de derechos como la cláusula de
conciencia y el secreto profesional. El respeto a estos derechos de los periodistas, la independencia de los medios
y la pluralidad informativa constituyen uno de los pilares fundamentales del Estado de Derecho.

Pero todo este marco entra en crisis con la progresiva implantación de la Sociedad de la Información. Los medios
de comunicación tradicionales dejan de ser el único medio de comunicación entre los organismos públicos, las
organizaciones privadas y los ciudadanos. Los periodistas dejan de ser los únicos individuos con posibilidad de
informar. Las comunicaciones se establecen entre ciudadanos de diferentes estados, sujetos a diferentes
jurisdicciones legales, a diferentes valores éticos, a diferentes referentes culturales.

Todo esto complica la aplicación real de unas autorregulaciones y unos códigos deontológicos que siempre han
estado envueltos de controversia, incluso en el seno de la profesión periodística. Dado que hemos considerado
vital para el futuro de la profesión periodística la asunción explícita de un código ético y de una autorregulación,
será necesario dar un repaso a los actuales códigos deontológicos para intuir sus posibles integraciones en el
marco de la Sociedad de la Información.

Los códigos deontológicos de la profesión periodística inciden en los siguientes aspectos:

1 - Aceptación explícita del código deontológico
El periodista debe asumir el código, debe cumplirlo, no puede mantenerse impasible ante infracciones y puede
aplicar la cláusula de conciencia cuando sea incitado u obligado a desviarse de él. Este punto requiere un
compromiso ético muy alto. Por ello mismo es el principio más vulnerado por la propia profesión periodística. Pero
posiblemente en un futuro este sea justo el punto que diferencie periodistas de otros profesionales de la
comunicación. Podemos imaginar incluso un compromiso que vaya más allá de la ética y penetre en ámbitos
jurídicos, ya sea frente a la justicia pública o frente a las normas de una asociación profesional de periodistas.

Para que la (auto)regulación de este apartado sea efectiva es imprescindible disponer de una identidad
certificada, una garantía para el receptor de la información que quien firma estos contenidos es un sujeto real,
identificado y avalado por una tercera parte. En el periodismo tradicional esta identidad y existencia real viene
avalada por el medio que contrata el periodista y/o por una asociación profesional. En la Red son necesarias más
garantías. De la misma forma que el comercio electrónico requiere "servidores seguros", posiblemente la
comunicación digital requerirá "informadores seguros" y organizaciones de certificación periodística, que a la vez
puedan regular y servir de amparo ante abusos al periodista "certificado".

2. El periodista debe explicar la verdad.
La mayoría de códigos éticos asumen que la verdad, la objetividad y la imparcialidad no existen de forma absoluta.
No obstante, sí que existen procedimientos que permiten aproximarnos a informaciones veraces, o cuando menos a
alejarnos de informaciones deformadoras o falsas. Es recomendable trabajar recogiendo testimonios de diversas
fuentes, contrastando informaciones, documentando la información, rectificando cuando se pone de manifiesto un
error y otorgando derecho de réplica a los sujetos de la información. La especialización también ayuda, aunque no
es garantía de por si.

El periodismo convencional se encuentra con limitaciones de tiempo y espacio que limitan las recomendaciones
anteriores. El periodismo electrónico no asegura de por sí más tiempo al periodista para elaborar su información,
pero sí le permite disponer de todo el espacio que desee a la hora de documentar una información, así como de un
factor temporal más flexible a la hora de añadir contenidos tales como ampliaciones de información, nuevos
testimonios, comentarios de lectores, réplicas de fuentes, etc.

Otra rutina periodística propia del medio digital que incrementa las posibilidades de contraste de información es el
establecimiento de enlaces con otras versiones de dicha información presentes en la Red. Explicitar el proceso de
creación y gestión de la información también acrecentaría la credibilidad.

3. El periodista debe respetar a las fuentes y a los sujetos de la información.
En la mayoría de legislaciones el derecho de información queda limitado por otros derechos fundamentales de los
ciudadanos: derecho del honor, de la intimidad, de la propia imagen, de la presunción de inocencia, así como
derechos especiales hacia la infancia y la juventud.

Los periodistas no están exentos de estas limitaciones, aunque su libertad de información se ve ampliada respecto
el resto de la ciudadanía en determinados casos, cuando una información es de "interés público" y/o cuando su
protagonista es una "persona pública". Ni que decir tiene que este matiz, difícilmente cuantificable, ha generado
múltiples conflictos entre supuestas personas públicas, periodistas y juristas.

Otras consecuencias del trato especial a la relación entre periodistas y fuentes son el derecho al secreto
profesional, el respeto al "off the record" y al silencio de las fuentes.

La esencia de estos derechos no varía por el hecho de estar trabajando en un medio digital. Lo que sucede es que
la difusión transnacional de los contenidos informativos, pone en juego múltiples apreciaciones éticas y
legislaciones sobre el honor, la intimidad y el carácter público de las personas.

Un ejemplo:

Digamos que Fulano de Tal puede ser un absoluto desconocido a nivel social en Alemania, país donde reside.
Investigar detalles de su vida privada y publicarlos en Der Spiegel sin su consentimiento sería claramente
sancionable. Pero la situación cambia si Fulano de Tal es el líder carismático de una comunidad digital ecologista
de 500 miembros y un periodista publica en una web sobre temas medioambietales que Fulano tiene acciones en
empresas deforestadoras del Amazonas y que el último regalo a su mujer fue un abrigo de piel de foca. La
información está contrastada y es veraz. Pero le ha comportado la ruina social a Fulano, quien además ha sido
despedido de su trabajo, una agencia de relaciones públicas. Para acabarlo de complicar, el periodista es un
freelance de nacionalidad argelina y residente en Suiza, publicación digital que ha comprado la información al
freelance es australiana y tiene la web hospedada en un servidor de Estados Unidos. ¿Quién y cómo debe regular
esto?

Hace unas décadas era improbable encontrarse con una situación así. Hoy parece plausible y cada día será más
factible encontrar casos como éste.

4. El periodista no debe mezclar información y opinión.
La legislación deja claro que la libertad de expresión y la libertad de información no deben confundirse. Los libros
de estilo de todo medio también marcan una clara distinción entre información y opinión. En la práctica, esta
división no está tan clara, lo que ha generado y genera un gran debate en facultades de periodismo y
redacciones.

Este principio adquiere una gran relevancia desde el punto de vista clásico de los medios de comunicación. Los
periodistas representan "el cauce de información" hacia la ciudadanía. Si mezclan información objetiva con
información subjetiva están condicionando la veracidad de la información y, por tanto, están limitando la libertad
de los ciudadanos.

Pero en un marco de abundancia de información la función del periodista digital casi se desplaza a al extremo
opuesto. Los ciudadanos nadan en información, y algunos casi se ahogan. Uno de los papeles del periodista digital
es precisamente el de seleccionar información, priorizarla y descartar fuentes. Y lo hará bajo un criterio subjetivo,
por supuesto. Por tanto, la opinión del periodista pasa de ser un elemento secundario, cuando no sobrero, a
constituir el factor principal, el motivo por el cual un periodista tiene los lectores (o interactores) que tiene. Esto
ya sucedía con determinado tipo de prensa e información, pero en el medio digital la opinión explícita de los
periodistas puede ser una de las formas de mantenerse a flote.

5. El periodista no debe mezclar información y publicidad.
Las Ciencias de la Comunicación consideran información y publicidad como elementos diferentes, los profesionales
de los medios de comunicación tradicionales los perciben casi como antagónicos, las caras opuestas de una misma
moneda. Concretamente, de la moneda que hace rentable el negocio de la comunicación de masas. La frontera
entre información y publicidad también se viene discutiendo enardecidamente desde hace décadas, mucho antes
de que nada parecido a Internet existiera.

Pero en la Red esta distinción se complica aún más, a causa de tres motivos esenciales:

- Vivir sólo de la publicidad.
Si la economía clásica de los medios repartía los ingresos entre la venta de información, la venta de publicidad y la
financiación pública (directa o indirecta), en las mayoría de publicaciones electrónicas los lectores no pagan por
obtener la información, mientras que los organismos públicos sólo sustentan sus propias publicaciones. Lo que deja
todas las inversiones en manos de la publicidad. La mayoría de publicaciones digitales tienen una base financiera
tan mínima como su capacidad de negociación con los anunciantes, por lo que aplicar estrictamente esta norma
puede comportar la muerte de la publicación.

Hay otro factor remarcable, y es que un buen porcentaje de los directivos de estas publicaciones no se sienten
implicados o afectados por ningún Código Deontológico de la Profesión Periodística. Ni pertenecen a un colectivo
periodístico que les pueda sugerir autorregulación alguna. Esto no sólo afecta a los profesionales de dichas
publicaciones, sino a los periodistas de la competencia, que por más ética periodística que tengan deben obtener
sus ingresos de los mismos anunciantes que impondrán las mismas presiones.

Este proceso ya se ha detectado en los últimos años en la prensa, radio y televisión. Si medios potentes y
cabeceras de prestigio los periodistas están cediendo, no se puede esperar un expediente éticamente impecable
por parte de los miles de microempresas que configuran el grueso de publicaciones digitales.

- Se puede informar sobre productos comerciales.
En los orígenes del periodismo estaba claro: la visita de una autoridad era información, los detalles de un
restaurante eran publicidad. Pero la implantación de la Sociedad de Consumo i la mediatización de la política han
puesto en cuestión esta clara distinción. Se puede informar sobre restaurantes a lectores que piden esta
información y se puede encuadrar una visita de una autoridad en una operación de imagen y marketing. A partir de
los años 70 la información sobre productos comerciales se ha ido incrementando, en parte respondiendo a una
demanda, en parte fruto de la presión de los fabricantes y anunciantes ya mencionados. Las posibilidades de
Internet permiten convertir cualquier producto -comercial o no- en fuente de comunicación.

¿Cómo diferenciar información de publicidad? No siempre es sencillo, posiblemente la garantía de información no
publicitaria se encuentre en los criterios de veracidad comentados en el apartado 2.

- Los productos comerciales también son información
Recordemos que técnicamente todo lo que penetra en la Red se convierte en información. Hemos visto que en el
ciberespacio incluso nosotros mismos somos información. Lo que nos lleva a comprobar que la confusión no sólo
estriba ya entre información y publicidad, sino entre información y los propios productos publicitados, que también
están presentes en un formato de información. No se trata ya de que el Periodismo y la Publicidad se estudie en
facultades comunes, es que los comerciantes están adquiriendo capacidades informativas, mientras que
periodistas y publicistas se ven empujados a "vender". En muchos casos, literalmente.

Uno de los principales retos actuales del periodismo en el medio digital es el de mantener una personalidad propia
frente a la información publicitaria y la información destinada a vender.

6. Los periodistas deben respetar los derechos de autor.
La profesión periodística censura el plagio y el hecho de que la comunicación digital lo simplifique no provoca que
sea menos censurable. Lo que sucede es que si en los medios analógicos la tendencia se encaminaba hacia no
copiar (o plagiar y atenerse a las posibles consecuencias), en los medios digitales la reproducción es
extremadamente sencilla, por lo que la tendencia se dirige hacia el enlace o hacia la copia textual citando la
autoría original.

La problemática relativa a los derechos de autoría y reproducción se tratarán más adelante. Pero el compromiso
del periodista a actuar lícitamente se mantiene invariable en el medio digital. Al fin y al cabo, como autor es el
primer interesado.

7. Los periodistas no deben obtener provecho económico de sus informaciones
Al margen de su sueldo, se entiende. No está permitido recibir regalos, favores, compensaciones económicas, etc,
que puedan influir en el trabajo del periodista. Tampoco puede hacer un uso empresarial de las informaciones que
obtiene en su condición de periodista.

Dejamos aquí de lado los frecuentes regalos navideños, las comidas y viajes pagados. El hecho de publicar en un
medio digital no varía la condición ética de estas prácticas. Tampoco es propio del medio digital otro asunto que
ha levantado una gran polémica en Estados Unidos. Tradicionalmente los periodistas no pueden tener inversiones
colocadas en las empresas de la cuales informan. Esto era absolutamente lógico hace unas décadas, cuando el
típico inversor tenía un perfil muy diferente al actual y los periodistas no invertían en bolsa.

Hoy los periodistas, al igual que cualquier profesional pueden tener interés en colocar parte de sus ahorros en la
bolsa. Pero los periodistas especializados en nuevas tecnologías se encuentran con la situación de que no pueden
invertir en las empresas de la nueva economía digital, el segmento de mercado que está dando unos mayores
rendimientos. Puede parecernos una cuestión secundaria, pero este punto ha sido el que ha iniciado el debate
sobre la ética periodística en Estados Unidos.

8. Los periodistas deben combatir los monopolios informativos y las concentraciones.
Gran proclama a favor de la libertad, riqueza y variedad informativa. Pero si en los medios tradicionales queda poco
claro cómo puede combatir el periodista estos procesos, en el medio digital, contemporáneo a una época de
grandes concentraciones, la frase queda aún más en entredicho. No por su formulación sino por su aplicación real.
Una acción en pro de la diversidad informativa que sí que está de la mano del periodista es la eliminación del propio
monopolio informativo mantenido por la profesión periodística. Contribuyendo a la riqueza informativa de las
fuentes, a la credibilidad de fuentes no periodísticas y al acceso a la Red de fuentes que por sí solas no pueden
hacer llegar sus informaciones al medio digital. El código ético de la Sociedad de Periodistas Profesionales de
Estados Unidos recoge este espíritu con la frase "Dale voz a los que no tienen voz" (Give voice to voiceless).

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Cumplir a rajatabla estos principios no sólo tiene unos costes morales, sino también unos costes económicos
evidentes. Crear contenidos bajo estos parámetros implica una mayor dedicación de tiempo y de dinero, por lo que
asumir este código puede convertirse no sólo en una cuestión de ética periodística, sino también de
profesionalidad. Asumir este código tendrá unos costes, y si se pone en marcha los asumirán periodistas y medios
que vayan a obtener unos ingresos y unos beneficios adicionales por el hecho de ser un periodista explícitamente
certificado y autorregulado.

Ello dependerá sobretodo de que haya una demanda por parte de los no-periodistas (lectores, usuarios, fuentes,
interactores, etc) de disponer de una información creada bajo este código deontológico. Si esta necesidad no
existe, o no se genera, el periodismo puede evolucionar hasta llegar a unas formas de comunicación que hoy no
admitiríamos como periodísticas. Puede llegar a su disolución como profesión.

Y si la sociedad deja de necesitar a un grupo profesional periodístico con un código deontológico explícitamente
asumido puede ser a causa del buen trabajo informativo que estén llevando a cabo los múltiples profesionales y
aficionados a la comunicación. O puede ser porque la propia sociedad haya llegado a prescindir de una ética de la
comunicación, dejando la regulación a las denominadas leyes del mercado.

Lecturas y sitios recomendados:

Ética periodística

Navarro, V. " La veracidad, como límite interno del derecho a la información"
Texto de base académica y jurídica sobre la ética de la informacón.
Interesante.
http://www.ull.es/publicaciones/latina/a/56vic.htm

Código Deontológico de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España
http://www.aprensa-cantabria.org/apc_1_41.htm

Código Deontológico de la profesión periodística en Catalunya
http://www.periodistes.org/es/html/body_codigo.html

Déclaration des devoirs et des droits des journalistes
Documento aprobado por las asociaciones de periodistas de la Comunidad
Europea, Suiza y Austria en 1971
http://www.globenet.org/snj/deontologie/munich.html

Códigos éticos periodísticos en Europa
http://www.uta.fi/ethicnet/index.html

Código ético de la Sociedad de Periodistas Profesionales de Estados Unidos
http://spj.org/ethics/code.htm

Otros códigos éticos periodísticos en Estados Unidos
http://www.asne.org/ideas/codes/codes.htm

Asociaciones profesionales

Grup de Periodistes Digitals (Catalunya)
http://gpd.org

Asociación de Periodistas Digitales (Chile)
http://www.periodistas.cl/

JListe (Francia)
http://www.multimania.com/jliste/

Danish Online News Association
http://www.eona.org/donadk/donadk.htm

Europe Online News Association (en proceso de formación)
http://www.eona.org/

Online News Asociation (Estados Unidos)
http://www.onlinenewsassociation.org/

Sports Editors (Estados Unidos, para periodistas especializados en deportes)
http://www.sportseditor.com/



* Quim Gil es un periodista español y consultor en el curso de posgrado de Periodismo Digital en la Universitat Oberta de Catalunya . Este texto es la segunda parte de su primera colaboración para Sala de Prensa.












 

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